El límite del conocimiento
Por una cita de Mark Shuttleworth, creador de Ubuntu, que vi en el blog de Pablo Mancini.
“Ir al espacio y ver la Tierra desde lejos te deja muy claro cuán interdependientes somos. Entonces quise hacer algo que fuera realmente global; el software libre es un fenómeno verdaderamente global”.
Recordé el texto de un gran escritor argentino: Juan Jose Saer. Donde justamente el viaje a la luna sirve como revelación a un astronauta:
Caminando por la semipenumbra polvorienta y estéril, si algo aprendí no fue sobre la luna sino sobre mí mismo. Supe que si el conocimiento tiene un límite, es porque los hombres, adonde quiera que vayamos, llevamos con nosotros ese límite. Es más: nosotros somos ese límite. Y si vamos a Marte o a la luna, las dos o tres cosas más que sabremos sobre Marte o la luna, no cambiarán en nada, pero en nada, la extensión de nuestra ignorancia. No cabe duda de que sabemos un poco más de nosotros mismos cuando, dejando nuestro pueblo natal, vamos a una gran ciudad, y después a otro continente, donde los hombres son un poco diferentes de nosotros, por sus rasgos exteriores, su religión, sus costumbres, pero ese poco más que sabemos no modifica para nada la cantidad de nuestro saber, en relación con lo que ignoramos, y esto no es una reflexión moral sino un simple cómputo.
(extraído de Ligustos en Flor, incluído en libro Lugar)