Aprender en todas partes

Nota publicada en la Revista CH noviembre.

Llevar las experiencias educativas a los entornos digitales es uno de los grandes desafíos en materia de aprendizaje. ¿En que estadio de desarrollo nos encontramos?

Desde un tiempo a esta parte las universidades de todo el mundo han comenzado a incluir dentro de su currícula materias no presenciales y semipresenciales, que se sostienen en plataformas educativas especialmente destinadas a tales fines. Tampoco son menos los postgrados en las mejores universidades del planeta a los que se puede concurrir sin moverse de la casa.

En principio estas modalidades de aprendizaje tienen ciertas ventajas técnicas como las de no estar atadas a un horario específico, por lo cual las pueden realizar quienes están haciendo alguna actividad paralela. Tampoco están atadas a un espacio físico por lo cual se puede acceder al contenido desde cualquier computadora con acceso a Internet. Otra de las ventajas es el ahorro de dinero que supone dar un curso presencial a muchas personas.

Esta modalidad de enseñanza es conocida con el nombre de e-learning (aprendizaje electrónico) Generalmente utilizan un Sistema de Gestión de Aprendizaje (LMS), los cuales se encargan de administrar usuarios, recursos, materiales y actividades de formación, administrar el acceso, controlar y hacer seguimiento del proceso de aprendizaje, realizar evaluaciones, generar informes, gestionar servicios de comunicación como foros de discusión, videoconferencias, entre otros. Los Sistemas de Gestión de Aprendizaje también son usados como complementos para cursos presenciales y resultan una excelente herramienta para el monitoreo de la evolución de un curso.

Una de las preocupaciones actuales en torno a estas plataformas educativas, tiene que ver con poder compatibilizar a nivel internacional el contenido. Es por eso que en los últimos tiempos una de las plataformas más utilizadas en este campo es Moodle, que es una herramienta de código abierto.

Edupunk

Uno de los lugares por los cuales se está pensando la educación en relación a Internet por estos días, tiene que ver con un concepto que nació en mayo de este año. Se trata del Edupunk, el cual surge como una forma de protesta contra los impulsos de los organismos estatales y de los intereses corporativos, por empaquetar las tecnologías emergentes en productos tipo molde, que responden a comportamientos pre-definidos. Es por ello que toma el término punk.

Uno de los ejemplos más conocidos de Edupunk, son las diferentes experiencias llevadas adelante por el Departamento de Antropología de la Universidad del Estado de Kansas, en el curso “Digital Ethnography”. El objetivo del mismo fue integrar diversas herramientas y fuentes de información que están disponibles en Internet, para generar un ambiente de aprendizaje y de esta forma potenciar el desarrollo del curso.

Dos videos realizados por el curso “Digital Ethnography” cobraron gran relevancia en el ámbito de la web 2.0, siendo uno de los pocos materiales educativos/documentales que lograron tanta viralidad (reproducción masiva en blogs y redes sociales) dentro de la red.

Justamente el segundo video del curso es una fuerte crítica a los modos de enseñanza de estos tiempos. El video comienza con una cita de Marshall Mcluhan que sostiene que los alumnos de hoy se encuentran desorientados al entrar en un salón de clases donde la información es escasa y la vez ordenada y estructurada con asignaturas y horarios. Por contraste, las nuevas generaciones de alumnos ya tienen incorporadas otras formas de aprendizaje: leen páginas webs, crean en forma colaborativa, hacen más de una activad a la vez, entre otras.

Justamente el planteo central de esta postura, es cómo los establecimientos de educación formal tienen dificultades infinitas en adaptarse a los cambios y en adoptar nuevas formas de comunicación emergente como parte del aprendizaje.

Quizá el mayor desafío para la educación en estos tiempos de exposición constante a la información tenga que ver con generar una pedagogía de la transmisión del saber que va más allá del uso de herramientas particulares o de subir contenidos a la red. Se busca pasar de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento.

Puntoedu una experiencia rosarina

La Universidad Nacional de Rosario desde 2001 cuenta con un campus virtual en que se pueden tomar cursos de diferentes disciplinas. Estos son armados por docentes e investigadores de la Universidad, y quienes realizan los cursos tienen un seguimiento personalizado. También posee un espacio para la comunidad como una forma de que quienes realizan el cursado virtual, puedan complementarse mutuamente.