Politicos y redes sociales II

Las redes sociales se convirtieron en un espacio clave para que los políticos establezcan contacto con los ciudadanos. Bien usadas tanto las redes como Internet en general pueden tener el poder de determinar una elección.

Las pasadas elecciones presidenciales de Estados Unidos, marcaron el comienzo de la era de la política 2.0. Es verdad que ya había habido debates en Youtube, muchos políticos ya tenían blogs y sitios; y ya en otras campañas se habían destinado buenas sumas de dinero para publicidad en la web.

Pero lo que diferenció a estas elecciones y que vino de la mano de la campaña de Barack Obama, fue el uso que se le dio a estas herramientas. Ya no sólo como un medio de difusión más económico que los tradicionales, sino como herramientas de comunicación capaces de generar comunidades con afinidades e ideas en común. La diferencia fue pensar a Internet como un medio de ida y vuelta.

No sólo que desde Internet Obama llegó a millones de personas, sino que los hizo participes de su campaña, los convirtió en sus colaboradores. Y todo esto porque se remitió a la esencia de la web 2.0: la participación. Quien siguió a Obama en Facebook, se registró en su red social o posteó algunos de su discursos en blogs o redes; estaba militando, militando al estilo dos punto cero.

Muchos podrán criticar la frialdad de esta forma de militancia, y mucho no se podrá objetar. Pero como puntos a favor se podrá decir que una forma de militancia no exime a la otra; y que muchos de los implicados en esta partición versión digital no lo hubieran hecho de no haber sido por la posibilidad de hacerlo mediante computadora y desde su casas u oficinas.

Obama, y su equipo claro, supieron entender no sólo a una herramienta, sino a una generación que se conoce, trabaja, aprende, compra, se encuentra, opina, comparte y participa en la red.